
- Marta Pérez
Periodista
Actualizado el 08/08/2026 07:00 CEST
"He vuelto a la mentalidad que tenía cuando era júnior. Entonces no sentía presión, no tenía expectativas", reflexiona Alba Vázquez (Huelva, 24-2-2002). "Pero lo hago con la experiencia que tengo ahora. He cogido lo mejor de esas dos partes: la mentalidad de júnior de querer comerte el mundo y quitarte la presión por tener más experiencia absoluta", dice.
Han pasado casi cinco meses desde aquel 13 de marzo en Sabadell. El 4:38.53, la marca personal en 400 estilos que tenía desde 2019, ya no existe en su cabeza. Sin él, tampoco los fantasmas. Solo hay nuevos desafíos, nuevos retos, nuevas oportunidades. Hay veces en las que una mínima europea es mucho más que eso, porque un 4:38.16 en la prueba larga de los cuatro nados, marca personal tras casi siete años persiguiéndola, puede abrir las puertas a muchos más retos.
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Marta PérezAlba Vázquez está viviendo la mejor temporada de su carrera deportiva. Ello no va a cambiar ni un ápice pase lo que pase esta próxima semana en el Campeonato de Europa de París. Subcampeona de Europa de 400 estilos en piscina corta el pasado mes de diciembre, el poder superarse a sí misma con el reto que se había marcado durante tanto tiempo le hace sonreír, le hace disfrutar, le hace, sobre todo, confiar.
Porque la nadadora del Churriana ha visto que el trabajo, a las órdenes de Rob Greenwood en el CAR de Madrid, está saliendo en una temporada brillante en la que la regularidad está siendo la orden del día. Tras derribar en Sabadell esa barrera maldita, repitió con un 4:38.52 en Londres a finales de mayo para darse cuenta de que nada ha salido por casualidad.
Por eso, la Alba Vázquez que llega al Europeo de París es una Alba Vázquez diferente. Es una Alba feliz, es una Alba ambiciosa. Es una Alba liberada. Es una Alba convencida de que sí, de que el margen de mejora es grande y de que los objetivos también deben serlo. Es una Alba que es consciente de que pueden aparecer piedras en el camino, pero también de que el trayecto es muy firme.
Es cierto que para mí era complicado no mirar al tiempo del 400, pero toda esta temporada quería centrarme en qué podía mejorar en cada estilo. Desde el tiempo de Sabadell ya ha sido por completo
Por eso, esa Alba Vázquez nueva que llevaba años persiguiendo un mismo objetivo se tuvo que sentar a mediados de marzo para definir nuevos objetivos. "Es cierto que para mí era complicado no mirar al tiempo del 400, pero toda esta temporada quería centrarme en qué podía mejorar en cada estilo", confiesa sobre el objetivo inicial de la temporada. "Pero desde el tiempo de Sabadell ya ha sido por completo. Quería rascar de la salida, de los virajes. Me he intentado centrar más en el día a día", comenta. "Así estoy haciendo mejores tiempos a braza, por ejemplo", explica.
Alba Vázquez no mira el resultado, mira el proceso. Ese es un salto de mentalidad enorme. "Igual el objetivo no es siquiera nadar más rápido, sino nadar más fácil", explica. "Con eso han ido saliendo algunas mejores marcas en 200 estilos o en 100 braza esta temporada. El objetivo ha sido mirar el día a día", explica.
Una mirada hacia dentro en un proceso cuidado al detalle
El día a día implica mirar al proceso y no a los tiempos. El día a día ha llevado a cambiar muchas maneras de actuar de Alba. Porque, tras Sabadell, solo una idea rondaba por su cabeza. "Me anticipo mucho a las cosas, así que antes de hacerla ya me había planteado cómo llevaría el volver a hacer la marca y que pudiera pasarme lo de no volver a repetirla", confiesa. "Pero fui a Londres y la volví a hacer. Eso me quitó presión, porque ya iba mucho más cómoda. No me la esperaba y vino perfecta", dice. "Me permitió acabar de ganar confianza, porque ya me tiré tranquila, sin presión", cuenta.
Alba Vázquez quiere culminar con buenas sensaciones en el Europeo de París la mejor temporada de su carrera deportivaPere PuntíEn gran parte, repitió marca porque Alba se ha empleado a fondo esta temporada para hacer todo lo posible para dar un salto en el agua. "Ha ayudado el tomarme más en serio todo lo que va más allá del entrenamiento. Dormir más, por ejemplo. Acabas compitiendo mejor", explica sobre sus rutinas. "Antes no le daba la importancia que creo que tiene. Este año se ha juntado todo y se ha visto en las marcas", cuenta.
Se ha juntado todo porque Alba ha insistido en mirar a sí misma para ver qué podía mejorar. Porque siempre ha tenido claro que no quiere justificaciones, sino trabajo para dar un paso adelante. "Ya antes de Sabadell decidí mirar a mí misma para tratar de buscar esas mejoras poco a poco", explica antes de desarrollar la idea. "Por ejemplo, cuando vamos fuera, vemos que hay nadadores que tienen mejores virajes que los nuestros y queremos estar de repente a su nivel", dice. "Pero no, yo creo que podemos tener cosas buenas también. Se trata de mejorar lo tuyo, de poner menos el foco fuera y más dentro. Si haces el cambio, siempre hay cosas que mejorar. Es un cambio constante", desarrolla.
Ya antes de Sabadell decidí mirar a mí misma para tratar de buscar esas mejoras poco a poco. Se trata de mejorar lo tuyo, de poner menos el foco fuera y más dentro
Para dar ese paso de centrarse en su foco interior, Alba tenía claro el paso que debía seguir. "Tengo un staff maravilloso que me brinda muchísima ayuda. Pero he insistido en no querer que me lo hicieran todo para poner más de mi parte", cuenta. Se sentó para ver cómo nadaba. Se volvió a sentar. Y así, una y otra vez, llegó a la conclusión de que no le gustaba algo de lo que veía. "Hacía algo raro en la salida. Mi reacción no era mala, pero yo veía que hacía algo raro y salía la última. Igual el biomecánico al estar con todo el grupo no podía fijarse tanto, pero lo vi y lo hablé con él", cuenta.
Es solo una muestra de cómo buscando sus márgenes de mejora ha trabajado para dar un paso en cada detalle. "He trabajado con el biomecánico y hemos acelerado ese proceso. Pero no ha sido en lo único", explica. "Yo tengo peor movilidad de un hombro que del otro o menor movilidad en los isquiotibiales. Pero es algo que noto yo, el 'fisio' no puede notarlo", comenta.
Pero no hay problemas. Hay soluciones. "Entonces me he ido directamente a él para trabajar. Hemos hecho mediciones cada cierto tiempo y hemos introducido unos ejercicios específicos", cuenta. Ha pedido ayuda para buscar soluciones, pero se ha exprimido para detectar los problemas. "Creo que soy yo quien debe hacerlo y no esperar a que alguien me lo diga. Soy yo la que tiene que analizarse para formar un equipo y no aguardar para que me digan qué hacer y ya está. Ellos mandan y yo hago lo que digan, pero puedo avisar", cuenta Alba.
En busca de una gran culminación
Siempre ha tenido la seguridad de que quiere, pero ahora es más consciente que nunca de que puede. Por ello se está exprimiendo para ello. Se siente preparada como nunca antes se había sentido- "Ahora viene el Europeo y supongo que volverán los nervios, pero creo que la gestión va a ser mucho mejor que en Sabadell. Serán los nervios de competición y de querer acabar, pero no de miedo", confiesa abiertamente.
Alba Vázquez, relajada y feliz hablando de sus objetivos en el Europeo de ParísPere PuntíVa a nadar los 200 estilos y los 400 estilos. Para prepararlos, se ha exprimido esta temporada también trabajando la braza. "El equilibrio de los estilos es diferente para cada nadador, pero el mío pasa por la braza. Si la braza está bien, el resto fluye bastante bien", relata. "No dejo el resto, pero hago más hincapié en la braza porque no puedo perderla", comenta.
Con buenas sensaciones en el 200 braza para mirar a esos estilos, Alba ha probado esta temporada también el 100 braza para ir un paso más allá. "Antes del Mare Nostrum probé en un entrenamiento y superé la mejor marca que tenía desde 2018", dice. Parece un detalle sin más, pero en su caso no lo es. "Me he tirado esta temporada en pruebas diferentes que te hacen pensar menos y disfrutar más", cuenta.
Me encantaría hacer final o top-6 en las dos, como poco. Pero el foco está más en el 400 y en intentar pelear por las medallas. Es lo que digo: el no ya lo tengo y no pierdo nada por intentarlo
Hacía mucho tiempo que no disfrutaba tanto como esta temporada. Llega preparada para todo lo que pueda pasar en París. Parte con la cuarta mejor marca de inscripción en los 400 estilos y la séptima en los 200 estilos. "Me encantaría hacer final o top-6 en las dos, como poco. Pero el foco está más en el 400 y en intentar pelear por las medallas. Es lo que digo: el no ya lo tengo y no pierdo nada por intentarlo", cuenta.
Alba está preparada para buscar el mejor colofón a la mejor temporada de su vida. "Me encantaría que el cierre fuera bueno, pero no tendría sentido que ahora dijera que si el Europeo sale mal lo voy a tirar todo a la basura", afirma. "Sé que he entrenado bien y tengo esa tranquilidad. Sí piensas que igual no sale, pero si he estado tranquila durante toda la temporada y ha ido saliendo, ¿por qué no iba a salir?", dice.
Su confianza y su felicidad son máximas. "Estoy contenta con el trabajo que he hecho. En este punto no puedo mejorarlo. Si se hace lo mejor que se puede, tengo que estar tranquila", cuenta. Lo está. Está motivada para seguir mejorando. "Siento no tener nada que perder, pero mucho por ganar", asegura. Alba Vázquez busca en el Europeo de París la confirmación a una temporada en la que ha ganado mucho más que una medalla europea en piscina corta y que una marca personal. Ha ganado la satisfacción de comprobar que ha encontrado el camino en su carrera de fondo: en ella no hay ninguna meta imposible.
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