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Cómo hacer ensalada de sandía y feta: el truco para que no quede aguada y la receta favorita de José Andrés

Cómo hacer ensalada de sandía y feta: el truco para que no quede aguada y la receta favorita de José Andrés

Actualizado el 29/07/2026 13:44 CEST

La pareja del verano es un pulso: el dulzor helado de la sandía contra la sal del feta. Su punto débil es el agua. Sala o aliña con antelación y en diez minutos tendrás una sopa rosa en el fondo del bol. Aquí todo va muy frío, se corta grueso y el aliño entra en el último segundo.

José Andrés lleva años sirviéndola en Zaytinya, su restaurante griego de Washington, y la describe así en su boletín Longer Tables: "El dulzor, el frescor y el crujido de la sandía con el sabor salado y marino del queso feta". Su aliño es limón, miel y aceite de oliva virgen extra batidos hasta emulsionar.

La miel no es capricho, es un seguro: empuja el dulzor si la sandía salió sosa, cosa que la sal nunca haría sin sacarle el agua. Y el orden importa más que los ingredientes. Primero el frío, luego el corte, después el escurrido y por último el aliño, ya en la mesa. La sandía aguada no vuelve atrás.

Ingredientes de la ensalada de sandía y feta

  • 800 g de sandía sin pepitas200 g de queso feta auténtico (de leche de oveja, o mezcla con cabra)
  • Un puñado de hojas de menta fresca
  • 1/2 cebolla morada en pluma muy fina (opcional)
  • 50 ml de aceite de oliva virgen extra
  • Zumo de 1/2 limaPimienta negra recién molida
  • Un puñado de aceitunas Kalamata (opcional)
  • 1 cucharadita de miel, si sigues el aliño de José Andrés
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Cómo se hace, paso a paso

  1. Enfría la sandía entera, o el trozo, al menos 4 horas en nevera. En esta ensalada el frío no es un detalle: es un ingrediente.
  2. Córtala en dados gruesos, de unos 3 centímetros. Pequeña se deshace y suelta el agua antes.
  3. Deja los dados 10 minutos en un colador. Cuando dejen de gotear, están listos; ese agua que sueltan ahora es la que no encharcará el plato después.
  4. Corta el feta en dados del mismo tamaño, sin desmigarlo: la gracia es morder dulce y salado por separado, no una pasta rosa.
  5. Monta en fuente plana, no en bol hondo: sandía, feta y la cebolla si la usas, sin remover apenas.
  6. El aliño, en el último segundo y ya en la mesa: aceite, unas gotas de lima y pimienta negra. Nada de sal, la pone toda el feta; si la echas, en diez minutos la sandía nada en su propio jugo, y eso no tiene vuelta.
  7. Rompe la menta con las manos por encima, no la piques a cuchillo, que se ennegrece.Se sirve y se come. Aguada no se guarda: se bebe o se tira.

Trucos, variantes y en qué no seguimos a José Andrés

Del asturiano viene también el detalle de las aceitunas Kalamata y la cebolleta, y un aviso sobre la materia prima: "Las sandías maduras de verano son una auténtica maravilla". En lo que no le seguimos es en la conservación: su receta admite 24 horas en hermético y aquí decimos que no. Aguanta, sí, pero llega a la mesa siendo otra cosa.

El feta decide el plato tanto como la sandía. Busca uno auténtico de leche de oveja, con su punto salino y esa textura que se rompe en lascas; los 'estilo feta' de vaca son gomosos y sosos, y el contraste se queda a medias.

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Variante a la plancha, para sorprender: marca las láminas de sandía un minuto por cara en plancha muy caliente. El azúcar carameliza, gana una nota ahumada y pierde parte del agua por el camino, así que aguanta bastante mejor la espera en la mesa.

Variante con tomate, la más seria: mitad sandía y mitad tomate rosa o kumato, en el mismo corte grueso. El tomate pone la acidez y el fondo salado que aquí ponía la lima, así que reduce el cítrico a unas gotas. Eso sí, dobla la vigilancia del agua: el tomate también suelta, y el aliño sigue entrando en el último segundo.

Y para junio, cuando la sandía aún no está en su punto, la misma fórmula con fresas y feta. Todas comparten la regla que la gilda ya enseñaba: se monta y se come. Los ingredientes aguantan días por separado y minutos juntos.

Nota nutricional

Información nutricional · por ración (¼ de la receta, de entrante) 250 kcal Energía 15 g H. de carbono 14 g Azúcares 19 g Grasas 7 g Saturadas 8 g Proteínas 1 g Fibra 600 mg Sodio Valores estimados por composición · Fuente: BEDCA · Todo el sodio lo pone el feta: por eso la sandía no se sala nunca, ni al aliñar

La sandía es un 92% agua: la ración sale a unas 250 kcal y casi todas son del feta y el aceite, según los valores de composición de la Base de Datos Española de Composición de Alimentos (BEDCA).

Hidrata como pocas y, con el salado del queso, repone parte de lo que se suda en una ola de calor: no es solo capricho de terraza. Por eso funciona a media tarde tanto como de entrante en una cena. Eso sí, hazla justo antes de sentarte. Esta ensalada no espera a nadie.

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